El pisto manchego con huevo es el plato de verduras de siempre: calabacín, berenjena, pimiento y tomate, con un huevo frito encima. En 35 minutos está listo, jugoso y reconfortante.
Perfecto para cenar cualquier día de la semana, sin complicaciones y con ingredientes de la huerta.
Por qué este pisto manchego con huevo sale bien
La clave es el sofrito lento y el huevo frito al momento. Si te gusta la cuchara vegetal, mira también el potaje de garbanzos con espinacas o el arroz con verduras y huevo.

Ingredientes (4 raciones)
- 1 calabacín mediano
- 1 berenjena mediana
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla
- 400 g de tomate triturado
- 2 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 4 huevos
- Sal y pimentón dulce
- Opcional: una hoja de laurel
Elaboración paso a paso
- Corta la verdura. Lava y corta el calabacín, la berenjena y el pimiento en dados de 1 cm. Pica la cebolla y el ajo.
- Sofrito. En una sartén amplia, calienta el aceite. Sofríe la cebolla y el ajo 4 minutos. Añade el pimiento y la berenjena, cocina 6 minutos.
- El calabacín y el tomate. Incorpora el calabacín, el tomate, el pimentón, sal y el laurel. Tapa y cocina a fuego medio 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierno y con salsa.
- Los huevos. Fríe los huevos aparte en otra sartén con un poco de aceite, hasta que la clara esté cuajada y la yema líquida. Sírvelos encima del pisto.
Sirve caliente, con pan para mojar. Si quieres algo más de cuchara, prueba la crema de espinacas al microondas.
Se guarda 3 días en la nevera. Recaliéntalo en sartén o microondas y fríe el huevo al momento.